Los municipios de Allande y Pesoz sumaron sus primeras piedras de recuerdo "Stolpersteine" dedicadas a tres habitantes locales víctimas del nazismo. Se homenajearon a Servando Menéndez Álvarez, José Antonio Mesa Pérez y Manuel Fernández López, deportados a campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial.

La directora general de Memoria Democrática, Begoña Collado, destacó la relevancia de esta iniciativa para rescatar la historia de los 193 asturianos que sufrieron la deportación. Recalcaron que estas piedras funcionan como pequeñas cápsulas de memoria que restablecen la dignidad a vidas marcadas por el desarraigo y la barbarie.

En San Martín del Valledor se colocaron dos adoquines para Menéndez y Mesa frente a la ausencia de familiares en la zona, con presencia de vecinos y autoridades locales. La alcaldesa de Allande calificó este gesto como un acto justo que devuelve voz a quienes permanecieron silenciados.

Menéndez, nacido en 1913 en Trabaces, fue exiliado a Francia y deportado en 1941 a Mauthausen, donde murió en Gusen ese mismo año. Mesa, natural de San Martín del Valledor y minero de profesión, también emigró a Francia, fue enviado a Neuengamme y sobrevivió hasta 1981 tras ser liberado.

En Pesoz, el recuerdo se enfocó en Manuel Fernández López, originario de Sanzo, que trabajó como minero en Francia y falleció en el campo de Gusen en 1941. A diferencia del acto en Allande, en Pesoz asistieron familiares del homenajeado.

El proyecto internacional de las "Stolpersteine" ha instalado más de 100.000 adoquines en Europa. Cada piedra lleva grabados el nombre, fecha de nacimiento, deportación y muerte de la víctima, ubicándose en el lugar de residencia original o nacimiento.

En Asturias, el Grupo Deportados Asturias lidera la recopilación de estas biografías y colabora con la Dirección General de Memoria Democrática, que junto a los ayuntamientos se encarga de la instalación de estas piedras, con el fin de preservar la memoria colectiva y rendir homenaje a los deportados asturianos.