El Parlamento Europeo se prepara para debatir y votar en los próximos días un reglamento destinado a regular las Nuevas Técnicas Genómicas (NTG) en la agricultura, una decisión que la Asociación Nacional de Obtentores Vegetales (ANOVE) considera fundamental para el futuro del sector en Europa.
ANOVE afirma que la aprobación de esta normativa aportará un marco legal moderno y funcional que permitirá desarrollar variedades vegetales capaces de responder con mayor rapidez a retos como las sequías, plagas emergentes y nuevas enfermedades. Además, la aplicación de las NTG favorecerá la reducción del uso de fitosanitarios, la optimización del uso del agua y nutrientes, así como la adaptación de los cultivos a las condiciones climáticas cambiantes.
La patronal de semillas también resaltó el potencial de estas técnicas para mejorar características de los alimentos de interés tanto para el consumidor final como para la industria alimentaria, lo que podría influir positivamente en la competitividad y sostenibilidad del sector.
Desde ANOVE se respaldó la carta firmada por 30 organizaciones representativas de la cadena agroalimentaria europea que solicitó a la Eurocámara aprobar el texto normativo acordado en diciembre de 2025 sin introducir modificaciones adicionales. Consideran que dicho texto es el resultado de años de debate y negociaciones, ofreciendo un equilibrio necesario para avanzar.
La preocupación principal recae en el retraso normativo respecto a otros países como Estados Unidos, Canadá, Argentina, Brasil, Japón, Australia y varios en América Latina, donde ya existen marcos regulatorios que permiten aplicar ciertas tecnologías de edición genética sin someterlas automáticamente a las mismas restricciones que los organismos modificados genéticamente (OMG).
ANOVE advirtió que si Europa no adopta un marco efectivo para las NTG, podría perder inversión e innovación en el sector agrícola, con el riesgo de que estas actividades se trasladen a otras regiones donde las condiciones regulatorias son más favorables.
