Antes de su apertura oficial en enero de 2027, la casa de baños del Balneario de Arteixo pasará por un periodo de pruebas técnicas que durará tres meses. Estas pruebas buscan garantizar el correcto funcionamiento de la maquinaria y asegurar que el uso de los pozos de agua natural cumpla con las normativas vigentes para este tipo de instalaciones.

La rehabilitación del histórico edificio ha requerido una inversión de tres millones de euros, financiada con fondos europeos del programa Next Generation. Esta restauración ha permitido modernizar y ampliar el espacio, adaptándolo a los servicios actuales y renovando su función termal con tratamientos accesibles a la ciudadanía.

El complejo conserva la estructura original y cuenta con una superficie total de 505,80 metros cuadrados, repartidos entre 400 metros cuadrados de edificación y 105,80 metros cuadrados de patio exterior, donde se construyó una piscina cubierta con techo acristalado para uso durante todo el año.

Actualmente, el Ayuntamiento contrató una empresa especializada para supervisar la puesta en marcha del equipamiento, buscando asegurar que todos los sistemas operen conforme a la legislación aplicable en cuanto a seguridad, eficiencia y calidad del agua.

Paralelamente, Arteixo comenzó la última fase de la reforma integral del balneario, con un presupuesto de 1,4 millones de euros, que abarca la primera y segunda planta del edificio principal. En estas plantas se crearán una ludoteca y un área de conciliación con espacios diferenciados para niños y mayores, así como un espacio ‘maker’ destinado a jóvenes.

Los trabajos combinan la preservación del diseño histórico con mejoras sostenibles, como la incorporación de aislamiento térmico, la renovación de cubiertas y la aplicación de criterios de eficiencia energética. Los acabados incluyen madera de roble en los suelos, techos de yeso laminado, paneles de madera y revestimientos en piedra y mosaico de vidrio, en busca de una estética que respete el pasado y a la vez responda a las exigencias modernas.