Dos militares españoles resultaron heridos de forma leve tras un ataque con morteros en el sur del Líbano, en una zona donde España mantiene un contingente dentro de la misión de paz de Naciones Unidas. La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) reclamó al Ministerio de Defensa detalles sobre el estado de salud de los afectados, motivada por la preocupación de familiares y por su función representativa.
El ataque tuvo lugar cerca de Marjayoun, un área especialmente sensible dentro del mandato de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en el Líbano (FINUL), donde se encuentra la base Miguel de Cervantes, uno de los principales puntos de despliegue español. Durante la agresión, un militar serbio perdió la vida tras sufrir heridas graves por los proyectiles, y los dos soldados españoles sufrieron contusiones leves que están siendo tratadas en instalaciones médicas de la misión.
Este episodio se suma a un contexto de creciente tensión en la región, marcada por enfrentamientos entre tropas israelíes y el grupo chií Hizbulá. La FINUL abrió una investigación para esclarecer las circunstancias exactas del ataque, mientras que el Ejército israelí responsabilizó a Hizbulá, basándose en el análisis de las trayectorias de los proyectiles, aunque esta atribución no ha sido confirmada oficialmente por las Naciones Unidas.
Pocas horas antes del bombardeo, se registró una explosión en las inmediaciones de la base española, que afectó estructuras pero no causó daños personales. Tras el incidente, la FINUL recordó la gravedad que representan los ataques contra las fuerzas de mantenimiento de la paz desplegadas en Líbano, reafirmando su compromiso con la estabilidad en una de las zonas más conflictivas del Oriente Próximo.
