El proceso de escrutinio tras la segunda vuelta presidencial en Colombia sigue su curso mientras crecen las diferencias entre los sectores políticos. Según los primeros resultados, Abelardo de la Espriella, candidato de ultraderecha, se perfila como vencedor con una ventaja mínima sobre su rival, Iván Cepeda, de izquierda.
El conteo preliminar otorga a De la Espriella cerca de 12,9 millones de votos, frente a los 12,7 millones de Cepeda, con una diferencia que apenas supera los 250.000 sufragios y representa menos de un punto porcentual. Esta cifra convierte la elección en una de las más reñidas de la historia reciente del país.
Frente a estos datos, el equipo de Cepeda presentó más de 57.000 reclamaciones ante las autoridades electorales, solicitando una revisión exhaustiva durante el escrutinio oficial. El líder de izquierda afirmó que su campaña respetará la legalidad, aunque enfatizó que rechaza cualquier tipo de intimidación o amenaza, en alusión a comentarios de De la Espriella tras conocerse los resultados preliminares.
Cepeda reconoció la división casi pareja del electorado y destacó la importancia de impulsar un diálogo nacional para superar esta polarización. Mientras tanto, De la Espriella y su número dos, José Manuel Restrepo, mantuvieron este lunes una agenda privada y no hicieron declaraciones públicas tras su discurso inicial.
En el plano internacional, el aspirante ultraderechista recibió felicitaciones de figuras políticas relevantes. El expresidente estadounidense Donald Trump lo calificó como un futuro «gran presidente» y anticipó una mejora en las relaciones bilaterales respecto a la administración saliente. Además, líderes como la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni; el presidente de Honduras, Nasry ‘Tito’ Asfura; y la candidata peruana Keiko Fujimori también expresaron su respaldo.
No obstante, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, enfatizó la necesidad de esperar el conteo definitivo antes de felicitar oficialmente al vencedor, en un llamado a la prudencia frente a resultados iniciales.
Por otra parte, la misión de observación electoral catalana calificó la segunda vuelta como un proceso tranquilo y pacífico, desarrollado sin incidentes mayores, aunque señaló que se detectaron algunos casos de coacción que pudieron limitar el derecho al voto de ciertos ciudadanos.
