Baleares ha puesto en marcha dos nuevas convocatorias de ayudas por un total de 3,8 millones de euros para promover la economía circular en empresas, cooperativas y agrupaciones de la economía social. Estas subvenciones buscarán reducir el consumo de materias primas, minimizar residuos y mejorar la competitividad local a través de iniciativas innovadoras.

Los fondos proceden del Programa FEDER 2021-2027 y del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS), distribuidos en dos líneas principales. Para empresas, se destinan 2,4 millones de euros, mientras que cooperativas y entidades sociales recibirán 1,4 millones, ambos financiados de forma conjunta por ambos instrumentos.

Las ayudas financiarán todas las fases de los proyectos relacionados con la economía circular, incluyendo investigación, desarrollo e innovación (I+D+i), estudios de viabilidad e inversiones para nuevas iniciativas o mejoras en proyectos ya existentes. Entre las actuaciones subvencionables destacan:

  • Ecodiseño para prolongar la vida útil de productos y mejorar su reparabilidad y reciclabilidad.
  • Reutilización de materiales y subproductos para disminuir el uso de materias primas vírgenes.
  • Desarrollo de infraestructuras y sistemas que faciliten la reutilización y reciclaje de calidad.
  • Inversiones en maquinaria, equipamientos y tecnologías como inteligencia artificial, Big Data y blockchain.
  • Gastos en personal y servicios especializados para la ejecución de proyectos.

Es importante señalar que las actividades relacionadas con el tratamiento y regeneración de aguas residuales quedan fuera de estas convocatorias. El conseller Alejandro Sáenz de San Pedro ha destacado que estas ayudas buscan transformar la sostenibilidad en una oportunidad económica para mejorar la eficiencia, competitividad e innovación empresarial, apostando por prevenir la generación de residuos desde su origen.

Los proyectos podrán recibir hasta 700.000 euros en subvenciones, con modalidades diseñadas para ajustarse a diversas necesidades en el sector privado y la economía social. Estas medidas refuerzan el compromiso de Baleares con una transición hacia modelos productivos más sostenibles y circulares, alineados con los objetivos europeos y locales en materia ambiental.