Un total de 27 países solicitaron asistencia financiera urgente al Banco Mundial, que puso a disposición una línea de liquidez inmediata de entre 20.000 y 25.000 millones de dólares. Esta medida busca ayudar a las naciones afectadas por la escalada del conflicto en Oriente Medio y la consiguiente crisis energética que ha elevado los costos de combustibles y afectado ingresos clave, especialmente en países productores de petróleo.

Entre los solicitantes, Kenia e Irak figuran entre los primeros que confirmaron públicamente la activación de estas líneas de crédito rápido para estabilizar sus economías. Tres países ya consiguieron la aprobación para acceder a desembolsos inmediatos, mientras que otros completan los procesos administrativos para acceder al financiamiento. Además, gobiernos con acceso a financiamientos previos pueden redirigir hasta el 10% de sus fondos no desembolsados a través de esta opción de respuesta rápida.

El mecanismo de financiamiento del Banco Mundial se estructura en tres niveles: una etapa inicial con fondos inmediatos de hasta 25.000 millones de dólares; una línea intermedia que podría aumentar hasta 60.000 millones en un plazo de seis meses; y una fase de ajuste estructural con capacidad para movilizar hasta 100.000 millones. El presidente del Banco Mundial detalló este plan escalonado como una estrategia clave para mitigar los efectos macroeconómicos causados por la crisis.

Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) enfrenta críticas por su limitada actividad durante esta emergencia. Aunque su directora anticipó solicitudes de aproximadamente 50.000 millones de dólares en ayuda de una docena de países, fuentes internas indicaron que muchos estados mantienen una postura cautelosa y de espera. El FMI alertó que el conflicto ha reducido las proyecciones de crecimiento global del 3,4% al 3,1%, debido en parte a la inflación en los precios de materias primas y los bloqueos en las rutas energéticas.

Expertos advierten que la prolongación del conflicto podría llevar a un estancamiento económico mundial, con impactos negativos en los mercados de capitales y la estabilidad financiera a mediano plazo.