En España, numerosos bares conservan en sus espacios públicos símbolos vinculados al franquismo, a pesar de la prohibición establecida por la Ley de Memoria Democrática. Esta normativa, vigente desde octubre de 2022, prohíbe explícitamente la exhibición pública de emblemas que exalten la sublevación militar de 1936, la Guerra Civil o la dictadura franquista. Sin embargo, locales emblemáticos, en distintos puntos del país, continúan mostrando banderas, águilas y otros elementos asociados con ese periodo.

Entre los bares más notorios que mantienen esta simbología se encuentran el 'Bar Una, grande y libre' en Madrid, conocido popularmente como 'Chino Facha', y varios otros como Casa Pepe en Ciudad Real, El Cangrejo en la misma provincia, La Gran Parada en Córdoba, Casa Javi en Salamanca, y el Rincón Nacional en Ávila. Estos lugares forman parte de una ruta informal conocida como 'Ruta 36', referencia al año del golpe de Estado que dio inicio a la dictadura. En sus paredes se exhiben símbolos de la Falange, como el yugo y las flechas, y otros emblemas franquistas, que no han sido retirados.

El actual propietario de uno de estos locales señaló que incluso han enfrentado sanciones por menús con denominaciones que hacen alusión directa a la Guerra Civil, calificadas por las autoridades como incitación al odio. No obstante, la aplicación de la ley ha resultado insuficiente para erradicar estas prácticas. Un abogado especializado en memoria histórica señaló que la retirada de estos símbolos es una tarea pendiente desde la aprobación de la ley, ya que no se ha desarrollado el catálogo oficial de elementos de exaltación franquista que debió publicarse en 2023.

El incumplimiento en la aplicación de sanciones y la falta de medidas concretas para retirar la iconografía franquista en espacios públicos genera controversia y críticas entre expertos y sectores sociales que defienden la memoria democrática. Mientras en países como Alemania la exhibición pública de símbolos nazis está penada con prisión, en España persiste una permisividad que dificulta el proceso de reconciliación histórica.