Las calles de Cabanillas se transformaron en un escenario vibrante para conmemorar el XXV aniversario de la Agrupación de Auroros S. XXI, que reunió a más de 150 cantantes provenientes de Fustiñana, Fontellas, Cascante, Murchante y la propia Cabanillas. Esta celebración impulsó la música tradicional al amanecer, un legado que la agrupación ha mantenido vivo durante un cuarto de siglo.
El director del grupo, Francisco Vallejo Mateo, recordó cómo la agrupación surgió casi de manera espontánea hace 25 años, impulsada por la complicidad con el pueblo vecino de Fustiñana. Tras un periodo de desánimo provocado por la muerte de Fernando Lorente, fundador de los Auroros de Cabanillas, algunos músicos dejaron de participar hasta que la insistencia de los fustiñaneros motivó una reorganización que integró a personas del coro, rondalla y otros vecinos entusiastas.
Vallejo evocó además momentos clave en la tradición auroral local, incluyendo episodios de resistencia cultural durante el franquismo, cuando un alcalde prohibió cantar en la calle y los músicos desafiaron la orden con silbidos. También rememoró las frías madrugadas que marcaron el ritmo de las auroras, donde evitar mirar el termómetro era un truco para conservar la afinación de guitarras y bandurrias.
La alcaldesa de Cabanillas, Raquel Paz, reconoció el valor del grupo y su aporte a la conservación del patrimonio cultural local. Destacó que estos 25 años de canto al amanecer han convertido a las auroras en una tradición que une a los pueblos de la ribera, agradeciendo la participación de las agrupaciones invitadas y el apoyo de voluntarios, asociaciones y del Ayuntamiento.
La jornada no solo sirvió para recordar la historia del grupo, sino también para fortalecer los lazos entre comunidades cercanas a través de la música. La Agrupación de Auroros S. XXI celebró su cuarto de siglo con una demostración de que las tradiciones pueden mantenerse vigentes y renovadas cuando cuentan con la energía de varias generaciones.
