Un grupo de campesinos presentó una denuncia contra el Estado paraguayo por presuntos crímenes de lesa humanidad relacionados con la muerte y desaparición de diez agricultores durante la dictadura de Alfredo Stroessner. El caso, conocido como el «caso de Caaguazú», revela un episodio de represión brutal contra una comunidad que exigía acceso a tierras y había sufrido años de persecución.
Los hechos ocurrieron el 8 de marzo de 1980, cuando alrededor de veinte integrantes de las Ligas Agrarias Cristianas (LAC), una organización campesina, viajaban hacia el Instituto de Bienestar Rural (IBR) en Caaguazú para denunciar la persecución estatal y la usurpación de sus tierras, en la región de Alto Paraná. Durante el trayecto, fuerzas de la dictadura interceptaron el autobús y abrieron fuego contra él. Los pasajeros descendieron y buscaron refugio en un área boscosa, donde varios fueron detenidos y diez fueron asesinados. Desde entonces, los cuerpos permanecen desaparecidos.
El abogado que representa a los denunciantes afirmó que la acción represiva fue ejecutada por un operativo estatal con participación de militares, policías y milicianos bajo órdenes expresas de la cadena de mando gubernamental. La demanda judicial se interpuso tras 46 años de inacción oficial en la investigación de estos crímenes, que han quedado impunes.
Según el movimiento Servicio de Paz y Justicia (Serpaj), que ha acompañado el caso, la comunidad de Acaraymi soportó durante siete años una persecución constante ligada a la disputa por la tierra con una familia de un general que reclamaba la propiedad del territorio ocupado por los campesinos. La represión contra las Ligas Agrarias Cristianas fue parte de un patrón sistemático de violencia contra movimientos campesinos que solicitaban derechos territoriales durante la dictadura.
La Comisión de Verdad y Justicia, creada para esclarecer las violaciones a los derechos humanos durante el régimen de Stroessner, ha incluido estos hechos en su marco de investigaciones, que documenta la persecución estatal contra comunidades campesinas organizadas.
