El Régimen Económico y Fiscal (REF) de Canarias se plantea como una herramienta fundamental para potenciar la economía de las islas y enfrentar la volatilidad del entorno global. Así se evidenció en el foro “Economías pequeñas, ideas grandes”, celebrado en San Cristóbal de La Laguna, donde expertos y autoridades debatieron sobre el futuro económico del archipiélago y el papel clave del REF para superar sus limitaciones estructurales.
Durante el encuentro, se subrayó la importancia de preservar y fortalecer este régimen especial para compensar la condición ultraperiférica de Canarias. Las políticas fiscales específicas se consideran esenciales para promover la inversión, impulsar la actividad empresarial y mejorar la capacidad competitiva en sectores estratégicos, en un contexto marcado por la transformación tecnológica y la presión de la geopolítica internacional.
La inauguración del foro estuvo a cargo de destacados representantes institucionales como la presidenta del Cabildo de Tenerife y el comisionado del REF, quienes enfatizaron la necesidad de un debate abierto y ambicioso para definir modelos económicos productivos, innovadores y sostenibles. La incorporación de la experiencia internacional también fue un eje central, con la intervención del embajador de Estonia en España, Andrés Rundu, quien compartió los avances en transformación digital e innovación de su país, reconocido por su desarrollo tecnológico.
Además, académicos como el catedrático Gustavo Marrero aportaron perspectivas sobre la desigualdad social y la gobernanza económica, aspectos fundamentales para diseñar estrategias que aseguren un desarrollo equilibrado en Canarias. La discusión finalizó con una mesa redonda que integró voces empresariales e institucionales para analizar cómo Canarias puede aprovechar sus fortalezas y herramientas específicas para mantenerse competitiva.
El foro sirvió para poner en valor el REF no solo como un mecanismo fiscal, sino como un instrumento estratégico para afrontar los desafíos impuestos por la economía global y la naturaleza insular del archipiélago, invitando a continuar el diálogo sobre su evolución y adaptación a las nuevas circunstancias.
