Canarias enfrenta un desafío demográfico dual: mientras algunas áreas pierden población, otras recurren a un crecimiento acelerado que tensiona sus infraestructuras. El Gobierno regional ha diseñado una Estrategia Canaria de Reto Demográfico y Cohesión Territorial con más de 400 acciones para equilibrar estas dinámicas y mejorar el bienestar de sus habitantes.

Este plan se centra en garantizar que los ciudadanos tengan acceso a servicios fundamentales como salud, educación o administración pública en un tiempo reducido, materializando la adaptación local del concepto europeo de la “ciudad de los 15 minutos”. Dada la dispersión geográfica del Archipiélago, este objetivo se traduce en diferentes tiempos: a pie o mediante movilidad sostenible en las ciudades, y en coche para otras zonas más dispersas.

Actualmente, solo alrededor del 58% de la población canaria cuenta con esta cercanía ideal, mientras que la mayoría puede acceder a servicios básicos en un rango aproximado de 30 minutos. La meta es aumentar significativamente este porcentaje, evitando desplazamientos largos y contribuyendo a reducir la saturación en zonas turísticas y de alta presión demográfica.

La problemática es especialmente visible en las áreas del sur de las islas capitalinas y en territorios como Fuerteventura, donde el crecimiento poblacional se ha acelerado sin que las infraestructuras se adapten al ritmo necesario. Esto genera tensiones vinculadas a la vivienda, la movilidad y el uso del territorio, lo que a su vez afecta la sostenibilidad ambiental y social.

El gobierno ha presentado 43 medidas concretas dentro de su Plan de Acción Ejecutivo, abordando desde la mejora del transporte público hasta la planificación urbana y la protección de recursos naturales. Este plan se enmarca en un debate más amplio sobre la gestión turística y la convivencia territorial que está en el centro de atención de grupos ecologistas y de la oposición política.

El director general de Ordenación del Territorio y Cohesión Territorial, Onán Cruz, destacó en el contexto del II Congreso de Reto Demográfico, destinado a trazar el camino hacia un modelo territorial sostenible, que la capacidad de la administración para anticiparse sigue siendo limitada frente al rápido crecimiento poblacional y las necesidades emergentes.