El proceso de elección de las Falleras Mayores de València para 2027 dio un paso clave con la preselección en el sector Quatre Carreres. Entre las candidatas elegidas hay niñas y jóvenes que comenzarán a representar el inicio de un largo camino hacia la máxima representación de las Fallas.

Las preselecciones se desarrollaron entre junio y julio en diferentes espacios como los Jardines del Palau y la Sala Canal, además de distintas demarcaciones falleras, donde más de 800 aspirantes iniciaron la primera fase. La etapa final con un único jurado tendrá lugar en septiembre, en un formato establecido desde hace varios años que busca asegurar transparencia y rigor en la elección.

Tras la preselección, todas las candidatas participarán en actos oficiales como el sopar de la punxà y la batalla de flores al concluir julio, ocasiones que promueven la convivencia y el conocimiento mutuo entre ellas. En septiembre, el jurado presentará a las finalistas, quienes afrontarán diversas pruebas relacionadas con la indumentaria valenciana y otros aspectos específicos de la cultura local.

El proceso culminará en el Roig Arena, con la elección definitiva de trece candidatas infantiles y trece mayores. El mismo jurado determinará quiénes serán las encargadas de portar el título de Falleras Mayores 2027. La tradicional llamada oficial («Telefonada») y la proclamación en el Ayuntamiento de València se realizarán en octubre, marcando el inicio oficial de sus reinados.

Las preseleccionadas infantiles del sector Quatre Carreres son Sofía Perea Gómez (Falla Avinguda Pianista Martínez Carrasco-Eslida), Alejandra Coloma Rubio (Falla Bisbe Jaume Pérez-Lluís Oliag) y María Merchán Bernabé (Falla Carrera de Malilla-Enginyer J. Benlloch). En cuanto a las mayores, destacan María Climent Lago (Falla Lluís Oliag-Mariola-Granada), Lucía Gómez Villaplana (Falla Avinguda Pianista Martínez Carrasco-Eslida) y Arantxa Alonso Chuliá (Falla Carrera de Sant Lluís-Rafael Albiñana).

Este evento no solo marca el inicio de un sueño personal, sino que también es un reflejo del compromiso y la tradición arraigada en la fiesta de las Fallas, que reúne a miles de jóvenes año tras año en la competencia y la celebración.