China ha dejado atrás la fase de construcción rápida para abrazar un modelo arquitectónico que combina industrialización avanzada, sostenibilidad y tecnología digital. Este enfoque se refleja en que aproximadamente un 30% de las nuevas construcciones del país se realizan mediante métodos industrializados, que incluyen prefabricación en cadenas de montaje modulares de alta eficiencia.

El uso del Building Information Modeling (BIM) se ha consolidado como un estándar obligatorio en grandes infraestructuras chinas. Esta herramienta digital replica en tiempo real el proceso constructivo, permitiendo una gestión precisa y una reacción inmediata ante incidencias, lo que mejora la calidad y reduce costos.

Los especialistas destacan la importancia de superar la etapa de expansión masiva, enfocándose ahora en rehabilitación, microparques y viviendas sostenibles que fortalecen la identidad local. La pandemia aceleró el abandono de edificios de oficinas y centros comerciales, evidenciando cambios en la dinámica urbana y la preferencia por el comercio electrónico.

La combinación entre arquitectura, robótica e inteligencia artificial se perfila como el camino futuro. Un porcentaje significativo de estudiantes de arquitectura en China se está orientando hacia la robótica, conscientes de que aspectos como la biología, la energía y las telecomunicaciones serán clave para resolver el déficit habitacional y los retos urbanos.

Durante una mesa redonda en Barcelona en el marco del Congreso Mundial de Arquitectura, expertos chinos y españoles resaltaron cómo la tecnología está transformando el sector. El arquitecto y profesor de UIC Barcelona, Josep Miès, señaló que el modelo chino representa un referente en industrialización y regeneración urbana, enfatizando la necesidad de integrar inteligentemente estas herramientas para diseñar ciudades más verdes y espacios públicos renovados.