Durante la madrugada, la embarcación 'Audaz' del Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA) recibió daños tras un choque provocado por una narcolancha en una persecución en aguas alejadas de la costa de Almería. Aunque no hubo heridos, el incidente refleja la creciente audacia de las organizaciones criminales en sus enfrentamientos con las autoridades marítimas.
El choque se produjo cuando una de las embarcaciones ilegales maniobró sobre otra para, finalmente, impactar contra la patrullera, dañando una de las ventanillas laterales junto al puente de mando, cuyo cristal quedó destruido. Mientras tanto, los ocupantes de las narcolanchas lograron fusionar varias embarcaciones en una para escapar, dejando una naufragada sin posibilidad de remolque cerca del puerto de Almería.
Este episodio ocurre apenas una semana después del fallecimiento de dos agentes de la Guardia Civil frente a las costas de Huelva, durante la persecución de otra narcolancha. Desde el sindicato Jusva, que agrupa a los agentes de Vigilancia Aduanera, denunciaron la falta de medios adecuados para enfrentar estas situaciones y reclamaron la consideración de esta labor como una profesión de riesgo.
Según fuentes de Jusva, seis embarcaciones rígidas participaron en la persecución en la que se produjo el choque. La maniobra agresiva de una narcolancha pretendió evitar la captura y, para ello, impactaron intencionalmente contra la patrullera, causando daños materiales con el objetivo de huir. El sindicato alertó sobre lo peligroso que resulta operar sin los recursos necesarios, enfatizando que cualquier incidente puede escalar a tragedias como la sucedida recientemente en Huelva.
Jusva también recordó que, aunque el cuerpo de Vigilancia Aduanera es el más antiguo de España, es también uno de los menos conocidos, compuesto por aproximadamente 2.500 agentes que patrullan tanto por mar como por tierra, enfrentando riesgos constantes para garantizar la seguridad y el control aduanero en distintos puntos del país.
