La economía gallega ha mostrado un crecimiento sostenido superior a la media de la Eurozona, pero el Foro Económico de Galicia señala cinco desafíos que pueden poner en riesgo esta dinámica positiva. Entre ellos destaca la necesidad de mantener el diferencial de crecimiento frente a otras economías europeas, evitando caer en la complacencia especialmente ante el envejecimiento poblacional que reduce el potencial productivo a largo plazo.

Otro reto crucial es la vulnerabilidad ante la actual "tormenta arancelaria" global. Galicia, con sectores exportadores fuertes como la automoción, la industria naval, el textil y el agroalimentario, se enfrenta a un escenario de inestabilidad provocado por las tensiones comerciales internacionales, que elevan costos y complican las cadenas de valor.

En el plano financiero, el Foro alerta sobre la situación excepcional que vive España con años consecutivos de prórroga presupuestaria estatal. Esta parálisis limita la inversión pública y dificulta la planificación económica de las autonomías, afectando especialmente a Galicia al restringir recursos para proyectos y servicios esenciales.

Relacionado con esta cuestión, el Foro reclama una reforma profunda del sistema de financiación autonómica, considerado obsoleto. El modelo vigente obliga a intervenir con medidas provisionales para cubrir el aumento en los costes de los servicios públicos, presionados por cambios demográficos y demandas sanitarias crecientes.

Por último, el incremento del absentismo laboral representa una preocupación creciente para la productividad regional. Galicia muestra indicadores de absentismo superiores a la media estatal, lo que genera un llamado a buscar soluciones mediante el diálogo conjunto entre sindicatos, empresarios y la Xunta, con el fin de evitar que esta problemática comprometa la competitividad de las empresas gallegas.