El Zoológico de León confirmó la detección de los primeros casos de gusano barrenador en sus ejemplares, tras identificar larvas en heridas abiertas de un wapití y un yak. Este hallazgo se realizó durante revisiones rutinarias que permitieron detectar las infestaciones y aplicar de manera inmediata los tratamientos veterinarios correspondientes.
El primer caso se confirmó luego de que el personal veterinario observara una herida sospechosa en un wapití, conocido también como elk, el cual presentaba larvas en tejido vivo. Estas muestras fueron enviadas al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), entidad que validó el diagnóstico. Días después, se detectó un segundo caso similar en un yak. Ambos animales se encuentran bajo seguimiento médico y han respondido favorablemente al tratamiento.
Es importante señalar que el gusano barrenador es una plaga que afecta al tejido abierto, ya que la mosca que la ocasiona solo deposita sus huevecillos en heridas abiertas de la piel. La detección temprana y el tratamiento especializado son clave para controlar la afección y evitar complicaciones mayores.
En el estado de Guanajuato, donde se ubica el Zoológico de León, se han reportado aproximadamente 300 casos de esta plaga, concentrándose en municipios como San Luis de la Paz y Xichú. Estos datos sitúan a la entidad en el lugar 14 a nivel nacional en incidencia, según reportó la Secretaría del Campo. Aunque los números estatales son menores en comparación con otras regiones del país, la presencia del gusano barrenador representa un desafío para el cuidado sanitario de especies tanto silvestres como domésticas.
Desde que se confirmó la presencia en el zoológico, las autoridades responsables señalaron que los casos están controlados, aislados y bajo tratamiento, evitando un posible brote. La coordinación inmediata con Senasica garantiza un protocolo rápido para contener la plaga y proteger a otros ejemplares en la colección animal.
