El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, se encuentra en el centro de una polémica originada por sus últimas declaraciones en una rueda de prensa, donde cuestionó públicamente la profesionalidad de varias periodistas y usó un lenguaje considerado ofensivo y machista. Su actitud generó una fuerte reacción tanto en la prensa como en representantes gubernamentales, quienes denunciaron los términos usados y la aparente intención de intimidar a quienes cubren al club.

En su intervención, Pérez se refirió a una periodista como «esa niña» al darle la palabra y puso en duda los conocimientos futbolísticos de otra informadora. Además, amenazó con «acabar con los malos periodistas y no periodistas que hacen daño al Real Madrid», frase que fue interpretada por diversas asociaciones de prensa como un intento de coacción hacia los profesionales de la información. Estas palabras provocaron el rechazo inmediato de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), junto con la Asociación Española de la Prensa Deportiva (AEPD) y la Asociación de la Prensa de Madrid (APM).

La AEPD recordó que la crítica forma parte fundamental del ejercicio periodístico en democracia, pero subrayó que el respeto debe imperar en cualquier contexto, a pesar de las diferencias. Por su parte, la APM defendió el derecho de Florentino Pérez a manifestar su desacuerdo con las informaciones publicadas sobre el club, aunque advirtió que esto no justifica lanzar acusaciones sin fundamento contra periodistas y medios de comunicación.

Además del contenido amenazante, el lenguaje empleado por Pérez recibió duras críticas por parte de la APM, que calificó de «machista» y «denigrante» el trato hacia las periodistas, en especial el uso del término «niña» para referirse a una profesional de FOX Sports y la duda expresada sobre la capacidad de una columnista del diario ABC, en función de su género. Estas actitudes fueron calificadas como un reflejo de un machismo anacrónico y reprobable que no tiene lugar en el ámbito público.

En el ámbito político, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, condenó las expresiones de Florentino Pérez como un machismo «evidente» y de una perspectiva «fuera absolutamente de lugar». La ministra calificó estas conductas de «casposas» y propias de un sector que no ha avanzado en materia de igualdad. Asimismo, destacó la necesidad de que las nuevas generaciones rechacen este tipo de actitudes, violentas e inaceptables en la actualidad. María Guijarro, secretaria de Estado de Igualdad, hizo un llamado a respetar la labor profesional de los periodistas y a erradicar este tipo de comportamientos.