El crucero MV Hondius, vinculado a un brote de hantavirus que ha causado muertes y contagios, arribará fondeado en la dársena del puerto de Tenerife entre las 4:00 y las 6:00 horas locales. Aunque no atracará en el muelle, el barco permanecerá asistido por un remolcador y bajo un riguroso operativo sanitario y policial desplegado por las autoridades españolas.
El plan de evacuación prevé un desembarco escalonado de los pasajeros, priorizando a los ciudadanos españoles, quienes serán los primeros en abandonar el barco. Todos deberán pasar controles médicos exhaustivos para confirmar que no presentan síntomas antes de descender, y las medidas de protección incluyen el uso obligatorio de mascarillas FP2 durante todo el proceso. Además, la evaluación epidemiológica la realizan tanto expertos embarcados como personal de Sanidad Exterior.
El Gobierno aseguró que ni el cuerpo de la persona fallecida ni buena parte del equipaje serán desembarcados en Canarias. Permanecerán a bordo junto a parte de la tripulación hasta el regreso del buque a Países Bajos, donde se realizará una desinfección completa siguiendo protocolos internacionales. El operativo contará también con apoyo psicológico para los pasajeros y estará supervisado directamente por varios miembros del Ejecutivo, incluyendo a la ministra de Sanidad, el ministro del Interior y el responsable de Política Territorial.
Tras la confirmación de varios contagios por parte de la Organización Mundial de la Salud, el Ejecutivo mantiene que el riesgo para la población española es “muy bajo” y reiteró un mensaje de calma ante esta situación sanitaria que ha generado atención internacional.
