Una mujer de 59 años murió en Sevilla tras una prolongada exposición a altas temperaturas en la vía pública, sumándose a las víctimas fatales por golpe de calor registradas en Andalucía desde el inicio de la temporada estival. Este caso es el tercer fallecimiento en la provincia y el cuarto en toda la comunidad autónoma.

La mujer, originaria de Rusia y residente en Sevilla desde 2014, no presentaba antecedentes personales vinculados a factores de riesgo contemplados en el Protocolo Andaluz de Coordinación frente a los Efectos de las Temperaturas Excesivas sobre la Salud 2026, activo desde el 15 de mayo hasta el 30 de septiembre para mitigar el impacto de las olas de calor.

En lo que va de temporada, se han atendido más de mil urgencias relacionadas con patologías por calor, con cerca de setecientos cincuenta casos en atención primaria y más de trescientas en hospitales. De los dieciocho golpes de calor confirmados en Andalucía, todos requirieron hospitalización; diez pacientes permanecen ingresados y cuatro han fallecido.

La mortalidad en la última semana incluye, además de esta mujer, el caso de un hombre de 48 años también en Sevilla, con quienes se suman cuatro defunciones: una mujer de 71 años en Sanlúcar la Mayor (Sevilla) y un hombre de 68 años en Almería. La Junta de Andalucía mantiene el protocolo para anticipar y responder a estas situaciones, fundamentado en datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y la coordinación interinstitucional.

Este protocolo identifica grupos vulnerables como personas mayores de 65 años, enfermos crónicos, quienes toman ciertos medicamentos que afectan la regulación térmica – incluyendo diuréticos y antidepresivos –, así como niños menores de cuatro años y lactantes. Su objetivo es implementar medidas preventivas y asegurar la atención adecuada durante episodios de calor extremo.