DeepSeek, la empresa china que se destacó inicialmente por sus modelos de inteligencia artificial, ahora avanza en un terreno estratégico clave: el desarrollo de su propio chip para tareas de inferencia. Este cambio de foco pretende optimizar el uso de sus modelos, aumentando la eficiencia y reduciendo la dependencia de proveedores externos como NVIDIA y Huawei.
Según fuentes citadas por Reuters, la compañía está trabajando en un chip dirigido no al entrenamiento de modelos, sino a la inferencia, es decir, al proceso de aplicar el modelo entrenado para responder consultas o ejecutar tareas repetitivas. Esta operación es fundamental en productos basados en IA, ya que implica millones de repeticiones y exige soluciones de hardware que sean veloces y económicas.
Hasta ahora, DeepSeek dependía de chips de NVIDIA y de Huawei para entrenar y ejecutar sus modelos. La dependencia de NVIDIA se complicó tras la prohibición de exportación de sus chips H800 a China, lo que llevó a DeepSeek a reforzar su vínculo con Huawei y adaptar modelos como el V4 para funcionar con procesadores Ascend. La apuesta por crear un chip propio responde a la necesidad de aumentar autonomía y competitividad.
Este movimiento forma parte de una tendencia global en la industria de la IA, donde grandes actores buscan controlar también el hardware que soporta sus desarrollos. Compañías como Google con sus TPU, Amazon con Inferentia, Microsoft con Maia y Meta con MTIA han anunciado iniciativas similares para sus cargas de inferencia.
En este marco, DeepSeek deja de ser un jugador secundario y se posiciona como un competidor directo en el ámbito del hardware de IA, enfrentando un negocio dominado por NVIDIA. Aunque el proyecto se encuentra aún en etapas tempranas y la empresa no ha emitido declaraciones públicas, la noticia confirma un giro importante en la estrategia de DeepSeek, que va más allá del software y apunta a consolidar su presencia en la completa cadena de valor de la inteligencia artificial.
