El alcalde de Albacete, Manuel Serrano, dirigió una carta a los representantes políticos en el Congreso de los Diputados para expresar su preocupación por la posible modificación del Reglamento de Armas que impulsa el Gobierno central. Esta iniciativa ha generado inquietud en el sector cuchillero y en diversas instituciones locales, que temen un impacto negativo sobre una tradición profundamente arraigada en la ciudad.

Serrano remarcó la importancia histórica, económica y cultural de la navaja albaceteña, cuya producción está vinculada tanto a la industria como a la artesanía y el turismo de la región. En su escrito exigió una «unidad institucional y política» para proteger esta actividad, que considera parte esencial de la identidad local y que ha alcanzado un reconocimiento nacional e internacional. Para enfatizar su mensaje, envió una navaja albaceteña como símbolo del patrimonio y el oficio que representa la ciudad.

El alcalde advirtió que no se debe confundir el uso delictivo de ciertas armas blancas con la actividad legal y tradicional del sector cuchillero, que está regulado y consolidado desde hace siglos. Instó a que cualquier cambio normativo se realice con rigor y sin estigmatizar al sector, para evitar daños económicos y a la reputación de Albacete. Serrano alertó sobre las posibles consecuencias negativas que podrían derivarse de asociar erróneamente la navaja albaceteña con inseguridad, afectando así el empleo y el prestigio que genera el sector para la ciudad.

Esta carta se presenta en un contexto de debate político y social en torno a endurecimientos de la legislación sobre armas blancas y el porte de navajas, lo que ha motivado reacciones en defensa de la cuchillería albaceteña, que es un referente tanto para la economía local como para la cultura española.