El crucero de lujo MV Hondius llegó a Tenerife para comenzar la repatriación de sus pasajeros, luego de que se detectara un brote de hantavirus a bordo. Ninguno de los viajeros presenta síntomas compatibles con la enfermedad, y han sido trasladados bajo estrictas medidas sanitarias y de seguridad.

Las autoridades locales se opusieron inicialmente a que el barco atracara en las costas canarias, debido a la preocupación por la posible propagación del virus. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) intervino para tranquilizar a la población, indicando que el riesgo para la salud pública es bajo. El Director General de la OMS aclaró que el hantavirus detectado corresponde a la cepa Andes, conocida por poder transmitirse entre personas solo mediante un contacto muy cercano y prolongado.

El hantavirus es una enfermedad grave con una tasa de mortalidad alta, pero en este caso solo se confirmaron tres fallecimientos entre los pasajeros del MV Hondius. Los casos sospechosos fueron descartados tras análisis negativos, y no se registró ninguna persona con síntomas activos en el crucero al momento del desembarco.

Los aproximadamente 150 pasajeros, originarios de 23 países diferentes, están siendo trasladados en vehículos sellados bajo vigilancia hacia un aeropuerto cercano. Desde allí serán enviados a sus países de origen, donde cumplirán cuarentenas según los protocolos sanitarios de cada nación.

Este procedimiento busca evitar la expansión del virus mientras se garantiza el regreso seguro de los afectados. La OMS insiste en que el hantavirus actualmente no representa un peligro para la población general, y que no se trata de un brote comparable al COVID-19.