El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) presentó una plataforma digital llamada «Archivo, memoria, reparación» que detalla la represión y los procesos de depuración que afectaron a 511 personas conectadas con la Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE) tras la Guerra Civil y durante la dictadura franquista.
Esta iniciativa se enmarca dentro de la conmemoración de los 120 años de la JAE, institución precursora del sistema científico español y antecedente directo del CSIC. El nuevo archivo digital reúne información individualizada sobre investigadores, personal técnico, administrativo y otros trabajadores relacionados con la JAE que sufrieron sanciones laborales, marginación e incluso exilio a causa de procesos disciplinarios instaurados durante el franquismo.
El proyecto surgió del estudio ‘La represión del CSIC sobre la JAE (1939-1950)’, dirigido por Ana Romero de Pablos, investigadora del CSIC, que amplió su enfoque más allá de las figuras científicas destacadas, incluyendo a empleados de menor rango como bedeles, mecanógrafas y personal de limpieza. Según la investigación, muchos de estos trabajadores fueron despedidos, suspendidos o degradados, y algunos se vieron obligados a abandonar sus carreras profesionales debido al régimen franquista.
La plataforma digital ofrece fichas detalladas sobre cada persona afectada, documentando su vinculación con la JAE y las consecuencias sufridas. Si bien algunas personas continuaron trabajando en el CSIC, fundado bajo el régimen franquista con una orientación ideológica clara, otras fueron víctimas de sanciones laborales severas o perseguidas por motivos políticos.
El presidente del CSIC, Eloísa del Pino, reconoció en la presentación la necesidad de realizar una revisión crítica y transparente de la memoria histórica de la institución, asumiendo su origen y evolución en el contexto de la dictadura.
El acto de lanzamiento contó con la participación del secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, Juan Cruz Cigudosa, y forma parte de una serie de esfuerzos de memoria histórica impulsados por el CSIC en los últimos años, orientados a visibilizar y reparar las injusticias sufridas en su comunidad científica durante los años de la dictadura franquista.
