El cultivo de lavanda se ha convertido en un motor clave para el desarrollo económico y social de Brihuega y sus alrededores, según manifestó la consejera de Igualdad durante la inauguración del Festival de la Lavanda, que celebró su décimo aniversario. Esta actividad agroindustrial influye no solo en la economía local, sino también en la promoción turística y la fijación de población en zonas rurales de Castilla-La Mancha.

La titular de Igualdad destacó especialmente la contribución de las mujeres en el proceso de transformación de la lavanda en productos derivados, cuyos beneficios económicos ayudan a revitalizar comunidades rurales. Ellas juegan un papel fundamental en convertir esta aromática en una fuente de ingresos sostenible, generando nuevas oportunidades laborales y sociales.

El Festival se desarrolla en los campos de lavanda distribuidos en diferentes pedanías de Brihuega, como Malacuera y Olmeda del Extremo, donde también se celebran actividades culturales y conciertos para atraer visitantes y dar visibilidad a esta actividad agrícola.

En el acto participaron, además, la directora del Instituto de la Mujer y las delegadas provinciales de Economía, Empresas y Empleo y de Administraciones Públicas, reflejando la colaboración institucional para fortalecer sectores estratégicos y promover la igualdad de género en el ámbito rural.