Por primera vez en la historia contemporánea de España, un Papa se dirigió al Congreso de los Diputados, donde pidió a los legisladores dejar atrás la división y fomentar la reconciliación. El Papa León XIV calificó la actividad política como una forma elevada de caridad, pero advirtió sobre los peligros del extremismo ideológico que fractura a las sociedades occidentales.

Su discurso se produjo en un contexto de alta tensión política, con ausencias notables de representantes de Podemos y el BNG, que rechazaron asistir por críticas relacionadas con la Iglesia y los casos de abusos. A pesar de esto, el resto del Parlamento escuchó en silencio un mensaje que apelaba a la ética, la unidad y el respeto mutuo entre fuerzas políticas.

Antes de su intervención, León XIV mantuvo una reunión bilateral con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la Nunciatura Apostólica, donde coincidieron en la necesidad de abordar con responsabilidad temas como la gestión migratoria y la regulación ética de las nuevas tecnologías. La Moncloa destacó el simbolismo del regalo entregado al Papa, un bonsái de olivo español de más de una década que representa el arraigo y la paz que España aspira proyectar internacionalmente.

Durante su alocución, el Papa ironizó sobre las crecientes barreras que se levantan entre naciones y criticó el llamado “blindaje de fronteras” como un obstáculo para la cooperación y la solidaridad. Su mensaje incluyó un llamado a no caer en la tentación de la radicalización política ni en la violencia simbólica que alimentan el enfrentamiento.

El acto estuvo marcado por un despliegue de seguridad sin precedentes en Madrid, que recomendó incluso el teletrabajo para evitar la congestión vial. Esta medida subrayó la magnitud del evento y la relevancia que tuvo la visita apostólica en el escenario político y social español.

En la recta final de su jornada, el Papa también se dirigió a los jóvenes en la Plaza de Lima, exhortándolos a enfrentar con humanidad las amenazas de la desinformación y las falsas verdades que circulan en el entorno digital, en un momento en que la tecnología redefine las relaciones sociales y políticas.

El discurso de León XIV en el Congreso fue recibido con solemnidad, acompañado por los himnos del Vaticano y España, y contó con el respaldo de altos cargos institucionales, destacando la presidenta del Congreso, Francina Armengol, y el presidente del Senado, Pedro Rollán, quienes lo recibieron con honores de jefe de Estado.