El Papa León XIV aprovechó el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos para recordar la tradición migrante del país y su papel como símbolo global de libertad. Desde el Centro Nacional de la Constitución en Filadelfia y en un discurso transmitido en directo, instó a la nación a honrar los valores de unidad, justicia y paz que inspiraron a los padres fundadores.

El pontífice planteó que la palabra “Estados Unidos” evoca en el mundo la idea de un hogar para quienes buscan una vida mejor, en clara alusión a la actual carga política sobre la migración dentro del país y en respuesta indirecta a las políticas migratorias de Donald Trump. Subrayó que este aniversario es oportuno para reflexionar si el país permanece fiel al sueño que le ha otorgado el título de “tierra de la libertad y hogar de los valientes”.

Además, el Papa León XIV emitió un fuerte mensaje contra el odio y la polarización. Aprovechó su visita a la isla italiana de Lampedusa, un punto clave para migrantes que cruzan el Mediterráneo en busca de refugio, para pedir a los líderes europeos un enfoque integral sobre la migración. Reclamó planes estratégicos a largo plazo que incluyan ayuda inmediata, protección, integración y apoyo a los migrantes, así como mejoras en las condiciones de sus países de origen para reducir las causas que impulsan la migración forzada.

La relación del Papa con la administración Trump ha estado marcada por tensiones, especialmente por desacuerdos en materia migratoria y diplomática. León XIV ha solicitado en varias ocasiones reflexionar sobre el trato a las personas detenidas en Estados Unidos y ha condenado las políticas militares de la alianza Estados Unidos-Israel contra Irán. A pesar de la invitación que Donald Trump le hizo a visitar la Casa Blanca, el Papa no ha aceptado y no figura Estados Unidos en su agenda internacional para 2026.

Antes de la visita papal, el vicepresidente estadounidense J. D. Vance expresó preocupación por la postura del Vaticano sobre inmigración, evidenciando las diferencias entre ambas administraciones. Sin embargo, León XIV mantiene la llamada a defender los derechos humanos y a reforzar la solidaridad más allá de las fronteras.