La renovación del emisario submarino en Punta Brava, esencial para resolver los problemas de saneamiento en el Valle de La Orotava y evitar episodios de contaminación en el litoral de Puerto de la Cruz, sigue sin iniciar las obras prometidas desde 2024. Así lo informó el Consejo Insular de Aguas de Tenerife (Ciatf) en respuesta a una solicitud del Grupo Socialista que evidencia que las tareas aún permanecen pendientes.

El proyecto prevé la sustitución de un tramo de 240 metros del emisario submarino, identificado como el foco de fisuras responsables de los vertidos que afectaron a Playa Jardín, obligando a su cierre temporal para el baño. Esta intervención fue anunciada como prioritaria y estratégica por el Cabildo de Tenerife para garantizar la protección ambiental y sanitaria del litoral.

La secretaria general del PSOE en Tenerife, Tamara Raya, criticó la brecha entre las promesas oficiales y el atraso real en la ejecución. Subrayó que la rehabilitación fue presentada reiteradamente como una acción urgente para mejorar la calidad de las aguas y la salud del ecosistema costero, pero meses después, el retraso sigue sin justificación clara.

Raya advirtió que la postergación genera preocupación entre residentes, empresas y administraciones, ya que prolonga un problema que impacta directamente en el patrimonio natural y la economía local. Señaló que la defensa del litoral no debe limitarse a anuncios o ruedas de prensa, pues Tenerife depende de la conservación ambiental para su desarrollo.

El retraso no solo afecta la gestión ambiental, sino también la confianza ciudadana en las instituciones, destacó la dirigente socialista, quien pidió una explicación transparente a la sociedad sobre el estado real de las obras y los obstáculos que impiden su ejecución inmediata.