El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), liderado por Pedro Sánchez, atraviesa una grave crisis electoral que lo llevaría a obtener menos de 100 diputados en unas elecciones generales anticipadas. Esta cifra marcaría la peor caída del partido en su historia reciente y significaría un desplome en la representación parlamentaria, superando solo los resultados adversos de 2015 y 2016.

Según el sondeo realizado por NC Report para LA RAZÓN, el PSOE alcanzaría aproximadamente el 25% de los votos, traducidos en entre 99 y 100 escaños, mientras que el Partido Popular (PP), comandado por Alberto Núñez Feijóo, mejoraría ligeramente su porcentaje de voto hasta el 34,5% y conseguiría entre 146 y 148 escaños. Esta ventaja coloca al PP como favorito para la investidura, aunque dependería del respaldo de Vox.

La formación de Santiago Abascal continuaría su crecimiento, acercándose a duplicar sus escaños actuales al lograr entre 60 y 62 parlamentarios y alcanzar un 17,8% de intención de voto. Por otro lado, Sumar mantiene una debilidad marcada, con solo entre ocho y diez escaños y un 6,1% de apoyo, incapaz de capitalizar la desafección en el electorado de izquierda.

Este escenario refleja además una notable pérdida de votos para la izquierda: el PSOE sumaría un descenso de casi dos millones de sufragios respecto a las pasadas elecciones, y Sumar perdería alrededor de 1,6 millones, lo que equivale a una reducción total de 3,5 millones de votantes en este espacio político.

El desgaste socialista también se explica por un trasvase significativo de electores hacia el PP y la abstención. Un 11,3% de quienes votaron PSOE en 2023 optaría ahora por el PP y un 10,4% decidiría no acudir a votar. En cuanto a Sumar, cerca del 16% de su electorado migraría hacia el PSOE, mientras otro 15,9% se abstendría, evidenciando una crisis interna para recuperar votos y movilizar a su base.