La ausencia de medidas de prevención y mantenimiento en los espacios rurales y forestales de Alicante ha generado una situación de vulnerabilidad elevada frente a los incendios, alertan desde el Grupo Municipal Socialista. La formación responsabiliza directamente al gobierno local por no implementar acciones urgentes que mitiguen el riesgo en un contexto de altas temperaturas y las recientes tragedias por incendios en otras regiones de España.
Los socialistas reclaman al alcalde Luis Barcala que impulse un plan de actuación inmediata que contemple la limpieza y el desbroce de caminos y márgenes, la revisión y mejora de los sistemas de riego en montes urbanos y la retirada de vertederos ilegales que proliferan en las partidas rurales. Estas acciones buscan evitar que Alicante se convierta en un “polvorín” ante la inminencia del verano y la sequedad del entorno natural.
Entre los espacios más afectados, destacan el Benacantil y el Monte Tossal, donde los sistemas de riego presentan fallos que han dejado amplias zonas de vegetación seca, aumentando la probabilidad de que un incendio se propague rápidamente. Además, el parque Lo Morant opera con un sistema de riego manual por goteo obsoleto, lo que ha provocado la pérdida de numerosas especies y agrava la situación de riesgo.
La preocupación crece también por la invasión de especies vegetales de rápido crecimiento en las partidas rurales, las cuales dificultan la visibilidad y el paso de vehículos en caminos fundamentales, como los de la Canyada del Fenollar. Esta acumulación de material vegetal combustible eleva la posibilidad de que un fuego se extienda con rapidez.
Asimismo, el PSOE resalta el peligro que supone el acopio de materiales de construcción en una zona forestal del Benacantil, relacionado con obras en el Castillo de Santa Bárbara, una práctica que consideran grave en un momento de alta alerta por incendios.
Por último, la proliferación de vertederos ilegales en zonas rurales es una amenaza adicional, ya que estos espacios pueden convertirse en focos de ignición. El abandono de estos terrenos representa no solo un problema de imagen y medio ambiente, sino una cuestión de seguridad pública.
