El Tribunal Supremo de Estados Unidos confirmó que los funcionarios electorales pueden contabilizar las papeletas enviadas por correo que lleguen días después de la jornada electoral, siempre que estén mataselladas antes o en la fecha del voto. Esta resolución, adoptada por cinco votos contra cuatro, mantiene vigente la ley de Mississippi y respalda normativas similares en al menos 18 estados y territorios.

Según la normativa respaldada, los votos con matasellos del día de las elecciones pueden ser recibidos hasta cinco días hábiles después y aún así ser incluidos en el conteo oficial. Esta decisión cobra especial relevancia de cara a las próximas elecciones de medio mandato, programadas para noviembre, y afecta a distritos clave en estados como Nevada y California.

La disputa legal había sido impulsada por el Comité Nacional del Partido Republicano, que impugnó esta modalidad de conteo. Sin embargo, el fallo del Supremo, apoyado tanto por el presidente John G. Roberts Jr. como por la jueza Amy Coney Barrett y tres magistrados liberales, implica un revés para el expresidente Donald Trump, quien ha cuestionado el voto por correo alegando sin evidencias que favorece el fraude electoral.

De haberse avalado la impugnación republicana, se habrían generado incertidumbres sobre los derechos de votantes en el extranjero, incluidos los miembros de las fuerzas armadas, que dependen del voto a distancia. Por ello, expertos en gobernanza electoral celebraron la decisión como un paso para garantizar la inclusión y la integridad del proceso democrático.

Ben Olinsky, vicepresidente sénior del Center for American Progress, destacó que este fallo protege leyes que facilitan el acceso al voto y garantiza que cada sufragio sea contado, contrario a los intentos de algunos sectores por socavar la confianza en el sistema electoral.