Emiliano García-Page recalca la importancia de proteger a las instituciones democráticas, especialmente en tiempos de "crispación" política. En un acto celebrado en Cuenca con motivo del Día de Castilla-La Mancha, el presidente regional subrayó que la defensa institucional debe mantenerse con mayor firmeza cuando surgen críticas o desacuerdos.
Durante su discurso, García-Page mostró un respaldo explícito a jueces, fiscales, agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y militares, quienes a su juicio enfrentan ataques por cumplir con sus responsabilidades. Los definió como «hijos de la democracia» al igual que las leyes que regulan su labor. Por ello agradeció su trabajo y pidió reconocer su papel como parte fundamental del sistema democrático.
El mandatario recordó que muchas de las normativas vigentes en materia penal y procesal son resultado del consenso entre los grandes partidos, incluyendo PSOE y PP, y defendió que dichas leyes forman parte del compromiso democrático asumido hace décadas por la sociedad española. Enfatizó que las responsabilidades en una democracia son propias y no se deben buscar «externos» a ella.
García-Page también reflexionó sobre la situación política nacional, destacando que España se encuentra lejos del espíritu de la Transición que permitió la estabilidad y el progreso. Criticó el frentismo y el populismo como factores que alimentan la tensión institucional y social, y llamó a combatir estas actitudes que dividen en lugar de unir.
Finalmente, insistió en que la mayoría de la tensión política es un fenómeno artificial originado en la clase política y no en la ciudadanía, por lo que exhortó a mantener la serenidad y evitar trasladar esos conflictos a los ámbitos personales y familiares.
