España introducirá a partir del 12 de agosto un nuevo sistema obligatorio para la compra de bebidas envasadas, que exigirá a los consumidores abonar un depósito adicional por cada envase adquirido. Esta medida, que se conoce como Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR), busca incentivar la devolución de los envases para su reciclaje, promoviendo una gestión más sostenible de los residuos en el país.
El SDDR funciona como una fianza: al comprar una bebida envasada, el consumidor pagará un recargo aproximado de 10 céntimos por envase, que podrá recuperar al devolver el recipiente vacío en los puntos de recogida habilitados. Así, este coste no representa un aumento definitivo, sino un incentivo económico para evitar que los envases terminen en la basura convencional o en vertederos.
Este modelo pretende lograr un ciclo cerrado de reutilización conocido como «botella a botella», donde el material reciclado se convierte nuevamente en envases, fomentando una economía circular y reduciendo el impacto ambiental del plástico. España se suma así a una tendencia europea impulsada por la Unión Europea, que ha promovido este tipo de sistemas para disminuir la contaminación generada por los plásticos de un solo uso.
El nuevo sistema cuenta con respaldo legal en la Ley 7/2022, orientada a una economía circular y la gestión responsable de residuos. Países vecinos como Portugal y Dinamarca han implementado sistemas similares con éxito, evidenciando que el incentivo económico directo en la devolución de envases es uno de los métodos más efectivos para aumentar las tasas de reciclaje y recuperación.
Los usuarios deberán familiarizarse con la dinámica del SDDR, pues este cambio influirá directamente en la experiencia de compra en bares, restaurantes y comercios que vendan bebidas envasadas. Para recuperar el depósito, será necesario acudir a las estaciones de retorno provistas, que pueden incluir máquinas automáticas o centros de recogida específicos.
