Dekra, una de las principales organizaciones globales en ensayos, inspección y certificación, consolida en España su papel como motor de crecimiento dentro del grupo. Con más de 1.000 empleados y una inversión superior a 19 millones de euros para fortalecer su presencia, España se posiciona como el segundo mercado más importante en la región de Europa Sudoeste, Medio Oriente y África, sólo por detrás de Francia.

La compañía alemana basa su estrategia en tres grandes pilares que consideran esenciales para el futuro: la movilidad, la confianza digital y la sostenibilidad. Estas áreas responden a los cambios globales relacionados con la transición ecológica y energética, la transformación digital y la inteligencia artificial, en un contexto marcado por desafíos como el cambio climático y la evolución demográfica.

El negocio que engloba ensayos, inspección y certificación en España genera un impacto económico significativo, superando los 2.300 millones de euros y más de 35.000 empleos directos, según datos de ADECÚA, la Asociación Española de Empresas de Ensayos, Inspección y Certificación. Este sector, aunque no produce bienes tangibles, es fundamental para el funcionamiento de la economía moderna.

En cuanto a los resultados, la filial española alcanzó una facturación cercana a los 90 millones de euros en 2025, con un crecimiento del 2% respecto al año anterior y un ebit de 14 millones. Más de la mitad de estos ingresos provino del área de confianza digital y testing, impulsada principalmente por los sectores de defensa y automoción.

El resto de los ingresos se distribuyó entre la división automotriz —que incluye centros de ITV, gestión de flotas y peritaje— y las actividades relacionadas con sostenibilidad y transición energética. Esta última representa un campo en expansión, íntimamente ligado a los compromisos globales con la reducción del impacto ambiental.

Dekra proyecta un crecimiento orgánico para España con la meta de superar los 140 millones de euros en ingresos para 2030, lo que implicaría un aumento del 40% respecto a 2026, apuntando a una rentabilidad superior al 15%. Asimismo, considera un crecimiento inorgánico que podría elevar la facturación hasta los 200 millones.

Para sostener esta expansión, ya se aprobaron inversiones superiores a 14 millones de euros para el año 2026, que permitirán reforzar su capacidad operativa y su posicionamiento como socio estratégico en un mundo cada vez más digital y sostenible.