Un total de 14 españoles —13 pasajeros y un miembro de la tripulación— que viajaban a bordo del crucero MV Hondius permanecen en aislamiento en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid, tras haber sido evacuados desde Tenerife debido a un brote de hantavirus detectado en el barco.
La evacuación comenzó en Canarias con el desembarco escalonado de los pasajeros españoles. Fueron trasladados en grupos reducidos por la Unidad Militar de Emergencias (UME) hasta el aeropuerto Tenerife Sur, donde abordaron un avión del Ejército del Aire que los llevó hasta la base aérea de Torrejón de Ardoz. De inmediato fueron conducidos al hospital militar bajo escolta para iniciar una cuarentena preventiva de 42 días, período durante el cual permanecerán aislados a pesar de no presentar síntomas.
El Ministerio de Sanidad confirmó que los viajeros españoles continúan asintomáticos, aunque durante todo el proceso se utilizó equipo de protección individual y se aplicaron controles epidemiológicos antes de su traslado. Esta operación forma parte de un plan internacional coordinado con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Centro Europeo para el Control de Enfermedades (ECDC) y varios gobiernos extranjeros para repatriar a los afectados del crucero.
Simultáneamente, otros vuelos salieron desde Tenerife rumbo a países como Francia, Canadá, Países Bajos, Reino Unido, Irlanda, Turquía y Estados Unidos para evacuar a pasajeros de distintas nacionalidades. La operación continuará con envíos a Australia y Nueva Zelanda, así como un segundo avión neerlandés para pasajeros cuyos países no disponen de aeronaves propias.
Mientras tanto, el MV Hondius se dirige hacia Países Bajos, donde se llevará a cabo la desinfección integral del buque conforme a los protocolos sanitarios internacionales, garantizando así la seguridad antes de futuras operaciones. Este procedimiento busca evitar cualquier riesgo adicional de contagio tras el brote detectado en alta mar.
