Estados Unidos e Irán firmaron un acuerdo definitivo que pone fin a casi cuatro meses de enfrentamientos militares regionales. El pacto prevé un cese inmediato y permanente de todas las hostilidades, incluyendo las zonas de conflicto en el Líbano, según informó el primer ministro de Pakistán, país que ejerció como mediador principal durante las negociaciones.

La ceremonia formal para la ratificación del tratado se realizará próximamente en Suiza, donde se confirmará también la reapertura sin peajes del Estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio energético mundial. Estados Unidos autorizó la retirada inmediata de su bloqueo naval y el paso libre por esta ruta, lo que según el presidente Donald Trump contribuirá a la eliminación de minas y a la reanudación del flujo petrolero.

La estabilización del mercado energético derivada de este acuerdo genera expectativas positivas para aliviar la presión inflacionaria global. La reciente escalada de la inflación en Estados Unidos, que alcanzó niveles no vistos en tres años, se ha debido en parte a la incertidumbre sobre el suministro de combustible. Ahora, la apertura del Estrecho de Ormuz podría facilitar una disminución en los costos de la energía.

En respuesta, varias naciones europeas, como Reino Unido, Alemania, Francia e Italia, anunciaron su disposición para levantar sanciones comerciales contra Irán, siempre y cuando el país persa reduzca tensiones y implemente medidas claras en torno a su programa nuclear. Esta iniciativa busca asegurar la desescalada y fomentar la cooperación internacional.

El vicepresidente de Estados Unidos resaltó que el acuerdo es una noticia favorable para la economía y que la administración se enfocará en mantener bajos los precios energéticos para beneficiar tanto a consumidores como inversores.