El Aquarium Finisterrae de A Coruña despidió a Gastón, su tiburón toro más icónico, tras dos décadas como residente destacado. Llegó al acuario en 2006 con apenas tres años y una longitud menor a dos metros, pero creció hasta superar los dos metros y medio, convirtiéndose en un símbolo de la ciudad y una figura central para visitantes y personal por igual.

Originario de las aguas frías de Sudáfrica, Gastón estuvo primero en el Oceanópolis de Brest, Francia, hasta que problemas de convivencia con otros tiburones de su misma especie motivaron su traslado a A Coruña. Allí vivió hasta los 30 años, una edad considerablemente superior a la esperanza de vida de su especie en estado salvaje, que suele ser entre 15 y 20 años.

El Ayuntamiento de A Coruña destacó la influencia de Gastón en la percepción pública sobre los grandes depredadores marinos. Su presencia en la sala Nautilus ayudó a transformar el miedo en respeto y admiración por estos animales, fomentando la educación ambiental y el interés por la vida marina.

La alcaldesa Inés Rey calificó a Gastón como «un símbolo» de la ciudad y recordó cómo muchas generaciones crecieron aprendiendo sobre la naturaleza a través de su figura. Su legado permanece en el legado educativo y cultural del Aquarium Finisterrae, que seguirá promoviendo el respeto hacia el ecosistema marino.