El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, vinculó la reciente condena a José Luis Ábalos con la necesidad de que el presidente del Gobierno asuma responsabilidades políticas. Ábalos recibió una sentencia de 24 años de prisión por delitos como organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias, lo que para Feijóo representa un golpe directo para el ejecutivo encabezado por Pedro Sánchez.

En su llamado directo, Feijóo instó al resto de personas implicadas en los procesos judiciales contra allegados al presidente a «beneficiarse de decir la verdad». Usó como ejemplo el caso de Víctor de Aldama, empresario condenado a cuatro años y medio de prisión por su participación en la trama de las mascarillas y que obtuvo una reducción de pena significativa por su colaboración con la justicia al admitir que pagó comisiones a Ábalos y su asesor Koldo García.

El PP sostiene que la rebaja de pena a Aldama, fundamentada en el atenuante de colaboración relevante con la justicia, es coherente con el Código Penal y la jurisprudencia del Tribunal Supremo. Esta postura fue respaldada por la acusación popular coordinada por el propio partido de Feijóo, que propuso la aplicación del beneficio para asegurar que Aldama no cumpliera prisión por su declaración.

En contraste, Vox adoptó una posición más cautelosa respecto a la reducción de pena, aunque reconoció que quien coopera con la justicia debe tener un trato más benigno que quienes no lo hacen y abusan de su posición institucional. El portavoz de Vox señaló que Aldama no ocupó cargos nombrados por Sánchez, a la vez que evitó entrar en más detalles sobre la condena por no haber leído la sentencia completa.

Feijóo cuestionó que el presidente del Gobierno no haya asumido aún alguna consecuencia tras la condena a su mano derecha y sugirió que podría estar esperando a que se acumulen más sentencias para tomar una decisión. Reprochó la posibilidad de que se utilicen casos archivados como coartada para invalidar las acusaciones pendientes.