Felipe VI utilizó su intervención en el Diálogo Anual de Políticas 2026 del Club de Madrid para alertar sobre la creciente fragmentación del mundo y la erosión de la confianza en las instituciones democráticas. El monarca destacó que, pese a los tiempos difíciles, es fundamental mantener la fe en la capacidad de la democracia para generar consenso y cooperación entre los países.
El rey enfatizó que la interdependencia actual entre naciones, lejos de ser una debilidad, es una realidad ineludible que demanda respuestas conjuntas. En este sentido, recordó que los desafíos globales no desaparecen ni se resuelven aislados, por lo que revertir el repliegue hacia posturas individualistas es crucial para no naufragar ante la complejidad del presente.
Felipe VI apeló a la memoria histórica al citar a José Ortega y Gasset, quien definió la civilización como una «voluntad de convivencia». Esta referencia sirve para insistir en que preservar los espacios de diálogo y fortalecer las instituciones democráticas es imprescindible para evitar repetir errores del pasado y superar la incertidumbre actual.
La reflexión del monarca también pone en la agenda la necesidad de renovar la clase política e institucional con un enfoque que sitúe a la persona y su dignidad en el centro de las políticas públicas. Así, resaltó que solo a través de la cooperación y el entendimiento colectivo se podrá afrontar con éxito la complejidad de los “días un tanto oscuros” que vivimos.
