IAG planea fortalecer la venta de paquetes vacacionales en España e Irlanda para acelerar el crecimiento de su división IAG Loyalty, que combina programas de fidelización con la oferta de vacaciones. El grupo, propietario de Iberia, British Airways y Vueling, busca aumentar el beneficio operativo de esta unidad hasta alcanzar los 1.000 millones de euros en cinco años, partiendo de un crecimiento anual mínimo del 10%.
Actualmente, la mayoría de las ganancias de IAG Loyalty provienen del negocio tradicional de fidelización, donde los clientes canjean puntos por billetes de avión. El segmento vacacional representa alrededor del 20% del beneficio, pero la empresa pretende expandir esta actividad replicando el modelo que opera en Reino Unido a través de BA Holidays, filial que fue integrada en IAG Loyalty en 2024.
España e Irlanda representan una oportunidad de negocio de aproximadamente 7.000 millones de euros, sumando tanto turismo nacional como emisor, según estimaciones internas. Para aprovechar este potencial, IAG contempla estrategias específicas que incluyen el impulso de Iberia Viajes en España, un canal que actualmente tiene una presencia marginal en el mercado pero que podría beneficiarse del nuevo enfoque comercial.
Este modelo de negocio aporta a IAG ventajas financieras significativas, ya que no requiere grandes inversiones en activos como aeronaves y ofrece márgenes operativos superiores a la media del sector aéreo. El ejercicio pasado, IAG Loyalty contribuyó con casi el 12% del beneficio operativo total del grupo, logrando un margen antes de excepcionales del 18%, superior al 16,2% registrado por Iberia.
El plan para multiplicar los beneficios incluye incrementar la base de clientes activos, que actualmente suma 10,6 millones, mediante el lanzamiento de nuevos productos y el establecimiento de alianzas estratégicas.
No obstante, el despliegue en España enfrenta desafíos derivados de las diferencias en la estructura de distribución y el peso de las agencias de viajes, que no se equiparan con el mercado británico. Además, en Reino Unido IAG enfrentó un conflicto fiscal relacionado con la aplicación del IVA en los billetes obtenidos mediante puntos de fidelización, que llevó a un pago anticipado de 442 millones de euros mientras se resuelve un proceso judicial sobre esta cuestión.
