Varios antiguos mandos policiales vinculados a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) quedaron imputados en una investigación que apunta a una operación de espionaje dirigida contra Podemos durante los años 2015 y 2016. El juez Santiago Pedraz señaló indicios sobre la posible participación de estos oficiales en maniobras que habrían buscado perjudicar a ese partido político mediante el uso de recursos públicos.

Entre los nuevos investigados figura el exresponsable de la UDEF, José Manuel García Catalán, quien deberá comparecer próximamente ante la justicia. La causa también abarca a otros mandos que habrían intervenido en actividades para obtener información confidencial sobre dirigentes de Podemos, incluyendo viajes al extranjero para recabar testimonios relacionados con una supuesta financiación irregular del partido.

Esta investigación pone bajo escrutinio la denominada “policía patriótica”, una estructura dentro de las fuerzas de seguridad que habría operado con objetivos políticos durante el gobierno del Partido Popular. Se sospecha que esta unidad ejecutó informes y pesquisas sin respaldo judicial sólido, orientados a dañar adversarios políticos. Figuras como el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez y el excomisario José Manuel Villarejo han aparecido en causas vinculadas a estas prácticas.

El proceso judicial sigue abierto tras años de pesquisas complejas que han requerido reabrir líneas de investigación e incorporar nuevos imputados. Desde Podemos valoran estos avances como fundamentales para esclarecer el posible uso partidista de recursos públicos. Al mismo tiempo, el caso mantiene vigentes las controversias políticas y judiciales en torno a la gestión del Ministerio del Interior durante ese periodo.