La Asociación de Familiares de Alzheimer del Vallès Occidental cumplió 25 años acompañando a personas afectadas y a sus cuidadores, una labor que ha desgajado en un acto celebrado en el Celler Modernista de Sant Cugat. La presidenta de la entidad resaltó cómo, pese a ser una enfermedad crónica e incurable, han logrado responder a la soledad y el abandono que sufren quienes la padecen.
El aniversario sirvió para poner en valor el compromiso de los voluntarios y trabajadores que sostienen la organización, así como para reclamar un mayor respaldo institucional. El alcalde de Sant Cugat reconoció la importancia del trabajo diario de la asociación y subrayó el rol fundamental que tiene el asociacionismo para dar apoyo a personas con enfermedades neurológicas.
Desde su creación, la entidad ha contado con el impulso de distintas juntas directivas y voluntarios, empezando por su fundadora, cuya memoria sigue presente. Actualmente, la asociación dispone de un espacio en la Casa de Cultura, pero hace años que reclama un local propio para desarrollar sus actividades con mayor autonomía.
La necesidad de un espacio exclusivo fue una de las propuestas que ganó en los presupuestos participativos, y en 2024 comenzaron los trámites para adecuar un local en el carrer de Borrell, aunque aún no hay fecha prevista para su apertura. El alcalde expresó optimismo sobre la próxima puesta en marcha de este lugar.
La celebración del aniversario incluyó una jornada de actividades solidarias abiertas a la comunidad santcugatense. Por la mañana, se realizó una tómbola para recaudar fondos, acompañada de talleres orientados a reflexionar sobre la carga emocional que sufren los cuidadores y la importancia de contar con redes de apoyo.
Por la tarde, una cercavila con grupos tradicionales recorrió las calles desde la Casa de Cultura hasta el Celler Modernista, donde se llevó a cabo una mesa redonda sobre el rol de los cuidadores. Participaron expertos y profesionales en neuropsicología, derecho familiar y entidades dedicadas a la salud y la investigación del Alzheimer, quienes analizaron los retos y apoyos necesarios para quienes asumen esta tarea.
Este evento cerró un año de conmemoración marcado por la visibilización de la enfermedad, el reconocimiento social de quienes acompañan a los pacientes y la reivindicación de recursos que permitan mejorar la calidad de vida tanto de enfermos como de cuidadores.
