La Comunitat Valenciana se prepara para enfrentar un verano con temperaturas superiores a la media, en una tendencia que ya se ha evidenciado durante los primeros meses del año. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) pronostica un aumento en la frecuencia de noches tropicales, aquellas en las que la temperatura nocturna no baja de los 20 grados, un fenómeno que se ha convertido en habitual en la región.
Hasta la fecha, la ciudad de València ha registrado 19 noches tropicales antes de finalizar junio, acercándose al récord histórico de 20 noches de este tipo en el mismo periodo registrado en 2025. En Alicante y Castelló también se contabilizan cifras elevadas, con 15 y 11 noches tropicales respectivamente, posicionándose entre los valores más altos de sus series históricas. Esta evolución contrasta con la década de 1940, cuando solo se registraron cinco noches tropicales antes de San Juan en el observatorio valenciano, lo que refleja un claro aumento de este fenómeno en los últimos años.
El pronóstico climático para el verano señala que hay más de un 60 % de probabilidad de que las temperaturas se mantengan por encima de lo normal. En cuanto a las precipitaciones, Aemet estima una probabilidad cercana al 50 % de lluvias superiores a la media, aunque dependerán en gran medida de la aparición de tormentas, especialmente a partir de agosto. La primavera previa al verano también dejó datos relevantes, con una temperatura media que superó en 0,8 grados el promedio histórico, situándose como la novena primavera más cálida desde 1950, junto con un incremento en las lluvias registradas.
Entre marzo y mayo, las precipitaciones alcanzaron 167 litros por metro cuadrado, un 16 % más de lo habitual, mientras que abril fue el cuarto abril más cálido de la serie histórica. Mayo concluyó con una segunda quincena especialmente seca y cálida, llegando a temperaturas hasta cinco grados por encima de lo esperado. Junio, por su parte, podría situarse como el tercer junio más cálido desde que se tienen registros, solo superado por 2022 y 2025.
Uno de los elementos que más preocupan a los expertos es la temperatura superficial del mar Mediterráneo, que influye directamente en la intensidad y frecuencia de noches tropicales. El calentamiento del mar Balear durante la primavera ha contribuido a este escenario, alineándose con el incremento general de temperaturas que se observa en la región.
