Fabian Scheidler, filósofo y escritor alemán, plantea que Occidente se encuentra inmerso en una dinámica bélica permanente que fomenta conflictos y crea enemigos internos y externos. En su último libro, analiza cómo esta lógica afecta las respuestas occidentales ante crisis como la pandemia, la guerra en Ucrania y el conflicto en Gaza.
Uno de los puntos centrales de Scheidler es la crítica al apoyo incondicional de Alemania a Israel, fundamentado en la responsabilidad histórica tras el Holocausto. Según el pensador, esta postura se ha transformado en un respaldo que permite violaciones masivas del derecho internacional en Gaza, incluso bajo acusaciones de genocidio formuladas por organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch.
El filósofo señala que el gobierno alemán reaccionó con un apoyo firme tras los ataques del 7 de octubre de 2023, justificando bombardeos en hospitales y escuelas basándose en la presunta presencia de milicianos de Hamás, lo cual contraviene la Convención de Ginebra que protege a la población civil. Scheidler condena la continuidad de ese apoyo pese a las evidencias de crímenes graves y advierte que Alemania se ha convertido en cómplice de nuevas atrocidades en Gaza.
En contraste, el gobierno alemán bajo el canciller Friedrich Merz emitió un embargo temporal de armas que podrían ser usadas en Gaza, y criticó la expansión de asentamientos en Cisjordania. No obstante, Scheidler indica que estos gestos no han alterado la relación material con Israel, y destaca que junto con Estados Unidos, Alemania sigue siendo el principal soporte político y militar para Israel en este conflicto.
El autor también aborda el contexto político interno alemán, donde el combate contra el antisemitismo se ha convertido en una barrera para cualquier crítica hacia Israel. Felix Klein, encargado especial contra el antisemitismo, considera que cuestionar a Israel equivale a antisemitismo, postura que dificulta la denuncia de prácticas consideradas genocidas por algunos expertos.
Frente a esta realidad, Scheidler reclama la necesidad de suspender la venta de armas a Israel para detener las violaciones en Gaza. Resalta la diferencia con España, donde el gobierno expresa un claro apoyo a Palestina. En Alemania, la línea oficial mantiene el compromiso con Israel, incluso cuando surge la evidencia de abusos y crímenes contra la población palestina.
