La economía circular dejó de considerarse exclusivamente una política ambiental para convertirse en un pilar fundamental de la competitividad, la resiliencia industrial y la autonomía estratégica en Europa. Así lo resume Daniel Calleja y Crespo, director de la Representación de la Comisión Europea en España, quien enfatiza que circularidad y competitividad son dos caras inseparables de una misma moneda.

En consonancia con esta visión, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha puesto en marcha una consulta pública para adaptar la legislación española a la nueva Directiva europea sobre aguas residuales urbanas. Esta iniciativa busca recoger aportaciones para elaborar un anteproyecto de ley que eleve los estándares de depuración y saneamiento, impulsando una gestión hídrica más eficiente y sostenible.

En el ámbito del saneamiento, la depuradora Palma II se encuentra en fase final de ejecución, alcanzando un grado de avance cercano al 80%, con previsión de inicio de operaciones en este mes. Esta instalación estará capacitada para atender a una población equivalente a un millón de habitantes y generará agua regenerada destinada al riego y a usos municipales, lo que reforzará la gestión circular del recurso hídrico.

El informe OPPA 2025 de la Fundación Nueva Cultura del Agua analiza los desafíos actuales en la política hídrica española, abordando aspectos como la planificación de recursos, la mitigación de inundaciones, la gestión de aguas subterráneas, los derechos humanos al agua y los conflictos territoriales asociados. Este panorama revela la complejidad de implementar una estrategia hídrica integral y sostenible en el país.

En el sector de residuos, la gestión ambiental en la Unión Europea lidera la creación de empleo verde, con cerca de 900.000 trabajadores, consolidándose como uno de los ámbitos con mayor crecimiento. Las actividades vinculadas al tratamiento de aguas residuales y la protección de recursos hídricos presentan, además, algunas de las tasas de expansión más significativas en la última década.

El acelerado desarrollo de la energía solar ha puesto el foco en el reciclaje de paneles fotovoltaicos, considerado un reto industrial inmediato en Europa. Se están promoviendo soluciones escalables para gestionar estos residuos tecnológicos, cruciales para avanzar hacia una economía más circular.

Por otra parte, el sector del biometano muestra dinamismo en España. Grupo Gestcompost incorporó recientemente a Iñigo Bertrand como director general para fortalecer la producción de gas renovable, con el objetivo de superar el umbral de 1 teravatio hora anual.

Finalmente, un cambio cultural cobra fuerza con la creciente preferencia por beber agua del grifo en España. Según el IX Barómetro de Conductas Sostenibles de Aqualia, este gesto cotidiano representa un avance hacia prácticas más sostenibles y responsables con el medio ambiente.