La lonja de Vilaxoán registra un aumento significativo en su actividad comercial gracias al traslado de acuicultores que operaban anteriormente en Carril, un movimiento que ha generado tensiones entre ambas cofradías. Esta reubicación llevó a que Vilaxoán superara a Carril tanto en volumen de producto vendido como en facturación, algo inédito en la historia reciente de la pesca local.
El cambio se originó tras un conflicto entre la Cofradía de Pescadores de Carril y la Organización de Productores Pesqueros Parquistas (OPP-89), que terminó con la salida de numerosos acuicultores hacia Vilaxoán. Previamente, estos productores intentaron operar en un centro de comercialización de bivalvos habilitado por la OPP-89 en el muelle de O Ramal, pero la presión del pósito y del Ayuntamiento de Vilagarcía les obligó a suspender su actividad allí, forzando el traslado a la "rula" de Vilaxoán.
Esta nueva realidad llevó a que Vilaxoán ya supere en pesos y montos facturados a Carril, a pesar de que la temporada actual no es favorable para la pesca del marisco en las rías gallegas, afectando al abastecimiento general. Por ejemplo, desde principios de mayo, Vilaxoán subastó cerca de 5.000 kilos de producto por un valor aproximado de 77.000 euros, en contraste con los casi 3.500 kilos y 52.000 euros vendidos en Carril durante el mismo periodo.
Este desplazamiento y crecimiento no ha sido bien recibido por la Cofradía de Carril, que a través de sus representantes legales ha enviado un requerimiento a la Cofradía de Vilaxoán, reclamando una indemnización de 25.000 euros y advirtiendo sobre posibles acciones judiciales. La acusación se basa en que la venta en Vilaxoán por parte de los parquistas de Carril supone una competencia desleal que perjudica sus intereses, estimando una pérdida total en torno a 30.000 euros.
Por su parte, los acuicultores y la Cofradía de Vilaxoán defienden su derecho a comercializar el producto donde lo consideren conveniente, argumentando que existen convenios firmados que avalan esta práctica, así como la libertad para operar sin acuerdos formales si así lo desean.
Este episodio refleja la compleja dinámica del sector pesquero gallego, donde las cofradías y organismos productores enfrentan desafíos derivados de la competencia interna, la gestión de espacios y la presión administrativa. Mientras tanto, la lonja de Vilaxoán experimenta un crecimiento que puede modificar el mapa tradicional de comercialización en la zona.
