La misión de observación electoral de la Organización de los Estados Americanos (OEA) ratificó que no encontró irregularidades en el conteo de votos durante la segunda vuelta presidencial en Perú, proceso que favorece a Keiko Fujimori. La evaluación abarcó tanto el territorio peruano como cuatro ciudades en el extranjero.

Con casi la totalidad de las actas contabilizadas, la OEA afirmó que no existen indicios que alteren la voluntad expresada por los ciudadanos en las urnas el pasado día 7 de junio. Esto contradice las acusaciones del candidato opositor Roberto Sánchez, quien denunció sin evidencia un supuesto fraude y solicitó la anulación del voto en el exterior, argumentando violaciones a la normativa electoral.

La misión, encabezada por Víctor Rico, ex secretario general del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), destacó la importancia de los mecanismos jurídicos para dirimir controversias en procesos electorales. En ese marco, la OEA ha seguido de cerca los pedidos de nulidad, las resoluciones de los Jurados Electorales Especiales y las apelaciones ante el Jurado Nacional de Elecciones.

Según el comunicado oficial, la revisión fue exhaustiva y brindó garantías tanto a las organizaciones políticas como a la ciudadanía en general respecto a la transparencia y legalidad del proceso. La OEA enfatizó la necesidad de que las impugnaciones pendientes se resuelvan pronto y que los actores políticos acepten los resultados para facilitar una transición ordenada hacia el nuevo mandato.