La rápida y coordinada actuación en Tenerife fue clave para enfrentar el brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius, según afirmó el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom. La solidaridad y la logística aportadas por la isla permitieron evacuar a los pasajeros y evitar una crisis sanitaria mayor.

Uno de los casos más preocupantes era un paciente francés en estado crítico, cuya evacuación urgente motivó la intervención inmediata. Adhanom explicó que mantener a los pasajeros confinados en el barco, la mayoría de edad avanzada, no era viable ni para la salud física ni mental, dado que algunos presentaron crisis nerviosas graves tras semanas en espacios reducidos.

Desde el puerto de Granadilla de Abona, donde se realizó el desembarque, las autoridades locales y nacionales valoraron el resultado como un éxito. La decisión de atracar en este puerto, motivada por las condiciones meteorológicas adversas, evitó riesgos adicionales y facilitó una evacuación segura. La ministra de Sanidad y los ministros de Interior y Política Territorial destacaron la colaboración institucional y el respaldo del mecanismo europeo de protección civil durante esta emergencia.

El director de la OMS también insistió en la necesidad de mantener una cuarentena estricta de 42 días para los pacientes afectados, aunque tranquilizó al asegurar que la situación no se compara con otras pandemias recientes como la COVID-19 y que los enfermos están bajo monitoreo constante y en buenas condiciones.

El papel del capitán del MV Hondius también recibió elogios por su liderazgo en un contexto complicado, ayudando a controlar la tensión entre los pasajeros durante la navegación desde Cabo Verde. Por su parte, las autoridades españolas resaltaron la eficacia del operativo y la capacidad de Tenerife para responder a situaciones sanitarias complejas con rapidez y humanidad.