La alianza OPEP+ decidió subir la producción petrolera para el próximo mes de julio en 188.000 barriles diarios, manteniendo su política de aumentos graduales en medio de un escenario geopolítico complejo. Esta será la cuarta alza consecutiva desde abril, pensada para ajustar el equilibrio en el mercado energético mundial.
Sin embargo, a pesar de este incremento en los números oficiales, factores externos dificultan que el crudo adicional llegue efectivamente al mercado global. La guerra en Irán y el cierre parcial del estrecho de Ormuz —una ruta estratégica para el petróleo y gas que representa cerca del 20% del comercio mundial— generan limitaciones logísticas que mantienen elevados los precios del crudo, por encima de los 90 dólares por barril.
Desde abril, la producción agregada de los países que integran OPEP+ ha subido alrededor de 800.000 barriles diarios según sus reportes. No obstante, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que aproximadamente 14 millones de barriles diarios permanecen fuera del mercado por restricciones en transporte y sanciones.
Uno de los golpes a la alianza fue la salida de Emiratos Árabes Unidos en mayo, que hasta entonces había sido clave por su gran capacidad para aumentar la producción rápidamente. Emiratos abandona el sistema de cuotas para poder elevar su bombeo sin restricciones, lo que reduce la capacidad de respuesta coordinada de la OPEP+ frente a las fluctuaciones del mercado.
Actualmente, la producción conjunta de la OPEP+ se sitúa en alrededor de 33,2 millones de barriles diarios, cifra inferior a los casi 43 millones registrados en febrero. Los siete países principales que realizan ajustes voluntarios —entre ellos Arabia Saudita, Rusia, Irak, Kuwait, Argelia, Kazajistán y Omán— se reúnen periódicamente junto con los ministros de los 21 miembros para evaluar la gobernanza de la producción, aunque no se esperan cambios significativos en el corto plazo.
Además, la situación se complica por la participación de países como Venezuela, Irán y Libia, que están exentos de cumplir con las cuotas establecidas debido a sanciones internacionales o conflictos internos, lo que añade incertidumbre sobre la oferta real disponible en el mercado.
