La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil acusa a un capitán, imputado por presuntas mordidas en criptomonedas, de facilitar datos confidenciales sobre la estructura y funcionamiento interno del cuerpo a una organización criminal vinculada a Leire Díez.
Según el informe remitido al juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, el militar identificado como Juan Sánchez Yepes transfirió información reservada relacionada con la composición y funciones de la UCO, enfocándose especialmente en el teniente coronel Antonio Balas, jefe del Departamento de Investigación Económica y Anticorrupción.
Este documento recalca que la estructura interna de la UCO posee carácter secreto, protegido por el acuerdo del Consejo de Ministros y la Ley sobre Secretos Oficiales. El propio Sánchez Yepes reconoció en una conversación grabada que estaba cometiendo un delito al revelar estos datos, conscientes del riesgo al que se exponía al compartir nombres, funciones y procedimiento de la unidad.
La grabación, obtenida en un encuentro con Leire Díez, su socio Javier Pérez Dolset y el abogado Jacobo Teijelo, muestra a Sánchez Yepes explicando detalladamente la jerarquía y el modo de operación de la UCO. Además, describe a Antonio Balas como una figura con gran influencia, responsable de investigaciones anticorrupción relevantes y señalado como posible próximo jefe de la unidad.
Este caso forma parte de la investigación relacionada con la supuesta trama de corrupción llamada caso Hidrocarburos, donde Sánchez Yepes está acusado de recibir sobornos a través de monedas digitales. La filtración de secretos oficiales supone un delito que agrava la situación judicial del capitán y supone un duro golpe para la confidencialidad de las operaciones anticorrupción de la Guardia Civil.
